Los seres humanos somos chismosos por naturaleza. Pero esto no es algo malo, al contrario, es muy bueno. Si les creemos a los psicólogos evolucionistas, gracias a eso los humanos logramos convertirnos en la especie más exitosa de todos los seres vivientes. El cotilleo es lo que nos hace humanos, dice un profesor de Oxford. Continuar leyendo «Chismosos»
Sobre Voces de Chernóbil, de Svetlana Alexiévich, y el lado sucio de la supuestamente limpia energía nuclear.
Uno de los tantos testimonios que la escritora bielorrusa Svetlana Alexiévich recopiló para su libro sobre Chernóbil revela el nivel de desconcierto que causó el accidente entre los habitantes de la región. La gente se podía imaginar bien una guerra nuclear, un ataque como el de Hiroshima, pero no un accidente nuclear. “La catástrofe se produjo en un centro atómico no militar, y nosotros éramos gente de nuestro tiempo y creíamos tal como nos habían enseñado, que las centrales nucleares soviéticas eran las más seguras del mundo… el átomo militar era Hiroshima y Nagasaki; en cambio el átomo para la paz era una bombilla eléctrica en cada hogar. Nadie podía imaginar aún que ambos átomos, el de uso militar y el de uso pacífico, eran hermanos gemelos, eran socios”. Continuar leyendo «¿Qué pasó realmente en Chernóbil?»
Banksy – De la serie de graffitis y esténciles sobre Policías
Cuando el ‘arte callejero’ entra a los museos, ¿se puede seguir hablando de arte callejero? Quizás sí, pero una cosa es cierta, habrá perdido la fuerza del hecho de ser un acto de vandalismo. Colgado en las paredes de galerías y museos, la ilegalidad de un graffiti producido en las sombras de las altas horas de la noche no será más que una etiqueta. Continuar leyendo «Banksy en el MOCO de Ámsterdam»
Para afrontar los desafíos ecológicos de nuestro tiempo se necesita tener una perspectiva global. ¿De qué sirve que un país minúsculo como, por ejemplo, Luxemburgo adopte una política de reducción de emisiones, si sus vecinos más grandes siguen poniendo masivamente dióxido de carbono en la atmósfera?
Pero para asumir una perspectiva global se requiere igualmente de una identidad global: que la gente no se identifique en primera instancia con una nación específica sino como parte de la civilización humana preocupada por la salud del planeta. La deforestación de los bosques de Indonesia no afecta solo a los indonesios sino que tiene un impacto medioambiental y social en el resto de mundo. Continuar leyendo «Religión y eco protesta»
Cada vez que tengo que ir por los lados de la Alexanderplatz no puedo evitar pensar que esta es una de las plazas menos acogedora que conozco en el mundo. Berlín es una ciudad fascinante llena de lugares feos. Una ciudad «Ugly but sexy», como dicen algunos. Cierto. Pero en el caso de la famosa plaza de Alexander solo se cumple la parte ugly… Continuar leyendo «Berlin Alexanderplatz»
No me había dado cuenta de la cantidad de ropa que descarta la gente, y la frecuencia con la que lo hace, hasta que en mi barrio, Prenzlauer Berg, pusieron unos contenedores para la ropa vieja. Siempre están a tope, como se ve en la imagen:
El pasado 13 de mayo tuvo lugar en Berlín la ceremonia fúnebre más inaudita que uno se pueda imaginar. Un cajoncito que contenía unas 300 pequeñísimas piezas de tejido humano fue enterrado en el cementerio berlinés de Dorotheenstadt, en una ceremonia interreligiosa oficiada por un rabino, un sacerdote y una pastora luterana. Continuar leyendo «Microentierro»
En marzo de 2011, un terremoto y tsunami en la costa noreste de Japón desencadenó uno de los accidentes más graves (el otro fue el de Chernóbil en 1986) de reactores nucleares de uso civil. El hecho de que un accidente como este se hubiese producido en un país como Japón, que se supone cuenta con controles estrictos de seguridad para este tipo de actividades, fue una desagradable sorpresa en el mundo de la energía nuclear. En Alemania, un país que tiene una larga tradición de protesta anti-nuclear, Continuar leyendo «Alemania: entre el desmantelamiento de la energía nuclear y el aumento del carbón»
Una exposición controvertida de la obra del artista expresionista en el museo Hamburger Bahnhof de Berlín.
En Alemania cada cierto tiempo salta a la luz un nuevo escándalo de alguna figura famosa del siglo XX, de quien todo se podía decir menos que hubiera tenido alguna vez actitudes antisemitas o simpatías con el régimen nazi. Ese fue el caso, hace unos años, del escritor Günter Grass, quien a sus 80 años causó gran revuelo al confesar que en su juventud se dejó seducir por el mensaje de Hitler. Otro que hizo ruido en su momento por su afiliación al partido nacional socialista fue el director de la Filarmónica de Berlín Herbert von Karajan. Y qué decir de Martin Heidegger, el filósofo más importante del siglo pasado, y su odio visceral hacia lo judío, y admiración por el “instinto político y excepcional” de Hitler, como lo revela su correspondencia. Continuar leyendo «Un ajuste de cuentas con Emil Nolde»
El tema de la deforestación, particularmente en tres importantes áreas boscosas del mundo -la Amazonía, la región congolesa y el sudeste asiático- fue el foco de atención del último foro de la organización ambientalista internacional Greenaccord, que tuvo lugar entre el 7 y 9 de marzo en San Miniato (Italia).
La primera reacción que causan las figuras de Gustavo Ramírez Cruz, artista colombiano residente en Berlín, es alegría. Porque sus insólitas bestias y muñecas de todos los tamaños, construidas a base de papel maché, transmiten un curioso regocijo a quien las contempla. Quizá por los colores vívidos, o por la gracia de las formas, o por la fantasía que sugieren como personajes que habitan un mundo fantasioso. No sé, pero te sientes más feliz después de verlas. Continuar leyendo «Las esculturas de Gustavo Ramírez Cruz»
Los lectores de Houellebecq estamos acostumbrados a sus provocaciones ideológicas y lingüísticas. Que en este libro el autor confiese una vez más que para él las muchachas no son más que “coños jóvenes mojados” (jeunes chattes humides), no nos perturba. Al contrario, reconocemos en esas palabras al viejo MH, no esperábamos menos de él. Además de que las provocaciones pierden fuerza cuando se repiten demasiado.Continuar leyendo «Serotonina, de Michel Houellebecq»
La poderosa compañía de energía RWE (Rheinisch-Westfälisches Elektrizitätswerk AG ), con sede en la ciudad de Essen, una empresa alemana que existe desde 1898 y que es hoy la segunda más importante del país, se propone tumbar unas cien hectáreas de lo que queda del antiguo bosque de Hambach para ampliar una mina de lignito a cielo abierto. El lignito es carbón mineral, también llamado ‘carbón marrón’, el combustible fósil más sucio. La compañía esperaba poder comenzar a deforestar la zona en octubre de 2018. Continuar leyendo «El bosque de Hambach, la amenaza persiste»