Handel en tiempos de fútbol

2014-FIFA_World_Cup¡A quién se le ocurre ir a la ópera en medio de la Copa Mundial en Brasil!

Orlando FestNo hay dos espectáculos más divergentes que una ópera y un partido de fútbol. Y no precisamente por el precio de las entradas, porque si bien en materia de espectáculos de música clásica la ópera es siempre el más caro de todos, según entiendo los tiquetes de entrada a un estadio de fútbol no son precisamente regalados. Y qué decir cuando se trata de una competición mundial. Con lo que se gasta un fanático del fútbol viajando hoy desde cualquier país del mundo al Brasil a ver, digamos, tres partidos de la Copa, un amante de la ópera podría disfrutar de toda la temporada en Salzburgo (cuyos precios son exorbitantes) en un hotel de varias estrellas, comiendo y bebiendo en los mejores restaurantes de la ciudad. Y además de los precios, creo que es posible decir que tampoco en el goce de estas dos experiencias debe haber mucha diferencia. Las emociones que le producen a un amante del fútbol ver jugar a Neymar o a van Persie podrían ser comparables a las emociones que le producen al fanático de la ópera ver a Cecilia Bartoli cantando La Cenerentola de Rossini. Seguir leyendo