A propósito del arte

Alguien dijo que toda película, por mala que sea, siempre tiene sus dos o tres minutos que valen la pena. Quizás. Lo mismo podría decirse de los lbros. “El peruano imperfecto” de Fernando Ampuero no es que sea un libro malo, es sólo uno de esos libros que te parece que ya has leído antes muchas veces. Unos de esos libros de los cuales se puede prescindir. Pero tiene en una de sus últimas páginas una breve reflexión sobre el arte que quiero resaltar: “El arte es una majadería para pasar el tiempo… El arte no beneficia a la humanidad, ni a sus creadores, beneficia a los mercaderes y a quienes lo utilizan para soltar cháchara arrogante… El arte, a pesar de sí mismo, es un negocio, un burdo negocio como cualquier otro…”. Está dicho secamente pero no está nada mal. Los dos minutos que para mi gusto valieron la pena en el que sólo es un libro más.

Google el memorioso

Al igual que Funes, Google nunca duerme, por eso no olvida.

Imagínese que hace quince años usted publicó un libro del que hoy ya nadie se acuerda. Usted no se convirtió en el talentoso escritor que la crítica auguraba en aquel entonces. Al contrario, por alguna razón, usted no volvió a publicar una sola cuartilla y ahora nadie conoce su nombre. Para gente como usted es una suerte vivir en estos tiempo de Google. Sin que usted tenga nada que hacer este poderoso buscador se encargará de recordarle al mundo su éxito de hace años y dado el caso usted podrá seguir sacando ventaja de ello. Sigue leyendo