
Cuando le preguntaron a Hans Frank, uno de los 24 líderes nazis acusados en el juicio de Núremberg en 1946, si pensaba robarse este cuadro, contestó: «No, no puedes robar una Mona Lisa». La dama del armiño es una de las pocas obras de rostros femeninos que pintó da Vinci. Es menos famosa que la Gioconda pero su valor es igualmente incalculable. Hay varias versiones sobre quién puede ser esta dama, y la más aceptada es que se trata de Cecilia Gallerani, 16 años, amante del duque de Milán, Ludovico Sforza. Se dice que su mirada al vacío, su insinuada sonrisa y su belleza son tan enigmáticas como las de su compañera Mona Lisa. Otros creen ver en su cara una actitud de enfado. ¿Por qué estará rabiosa? Continuar leyendo «Cecilia Gallerani, la monalisa del castillo de Wawel»

Casi al final del libro, cuando el mal ya se está extinguiendo, Cottard y Tarrou, dos de los personajes de la novela La Peste de Camus, hablan del regreso a la normalidad. «¿A qué llama usted una vida normal?», pregunta Cottard. «A que haya de nuevo películas en los cines», contesta Tarrou sonriendo.
El coronavirus ha hecho desaparecer de la noche a la mañana todos los grandes temas de actualidad que se debatían en el mundo antes de su irrupción. Ahora, quién se acuerda del clima, de los incendios, de los refugiados, de la guerra en Siria, de que los niños están muriendo de hambre en Yemen, del dengue en América Latina, del ascenso de la ultraderecha en Europa. Todas estas cosas que hasta febrero hacían parte de la primera plana de la prensa ahora han quedado relegadas a las secciones inferiores de los medios. 


Este es el título de mi libro recién publicado por 






no están recogiendo la basura sino divirtiéndose tomando unas cervezas. A las obreras de una fábrica de textiles, no se las ve hilando en sus máquinas, sino a la hora de la pausa, fumando un cigarrillo. Podrían ser empleadas de cualquier otro oficio. Helga Paris dice que quería mostrar a la gente por encima o por fuera del contexto político.
