
Cuídense, me dijo la vecina del cuarto piso cuando nos despedíamos. Nos cruzamos en la escalera porque el ascensor estaba en mantenimiento, y tuvimos una pequeña charla sobre, claro, el único tema del que se habla por estos días. Eso fue el viernes pasado. Ese día las autoridades de Berlín dieron la orden de cerrar colegios, guarderías y todo centro educativo. Ya los teatros, salas de concierto y centros deportivos estaban cerrados. La recomendación oficial era quedarse en casa, pero como todavía quedaban abiertos muchos espacios de distracción, la gente haría oídos sordos. Era fin de semana, y para más tentación, después de una semana de lluvias intermitentes y ventarrones, el sábado amaneció soleado en Berlín. El primer anuncio de primavera. Continuar leyendo «Berlín en tiempos de coronavirus (I)»
