Los cuartetos de cuerda de Beethoven…

Beethoven02BW… y los amores frustrados de un compositor genial

Cada vez que necesito aislarme del ruido que hay a mi alrededor, voces de gente hablando por Skype en la oficina, por ejemplo, me encajo en las orejas los audífonos y abro el enlace a los cuartetos de cuerda completos de Beethoven. Dieciséis cuartetos más la Grosse Fugue interpretados por el Quartetto Italiano desaparecido hace muchos años. Cada vez que lo hago agradezco mentalmente a un tal Sam Rothstein por haberlos subido a youtube en 2013.

Mientras más frecuentamos una obra mejor la conocemos y más nos gusta. Esta es ahora mi relación con estas nueve horas de música de Beethoven: cada vez me gustan más, especialmente las últimas cuatro horas, a partir del Cuarteto op. 95, el número 11, que en el video mencionado inicia en el instante 5:07:45. Siempre que hay una oportunidad de escuchar una de estas piezas en vivo no pierdo la oportunidad de hacerlo.

Therese Malfatti
Therese Malfatti

Ese fue el caso hace unos días. Resulta que el Cuarteto Matangi de Ámsterdam ha comenzado recientemente una serie de conciertos con varios de los cuartetos de cuerda de Beethoven. El primero incluyó precisamente su op. 95 Cuarteto Serioso. Si conoces algo de la vida de Beethoven sabrás que nunca tuvo mucho éxito con las mujeres. Varias de las mujeres de las que alguna vez se enamoró lo rechazaron cuando él las pidió en matrimonio. Cuando una joven alumna suya, Therese Malfatti, en la primavera de 1810 le hizo saber claramente que no quería ser su esposa, Beethoven escribió este cuarteto en el que desde las primeras notas se siente con fuerza la rabia del amante despreciado. Un psicólogo podría hacer un análisis del ánimo del compositor esos días a partir nada más de la virtuosidad instrumental del primer violín.

Imagen de Jeff Lynne
Imagen de Jeff Lynne

Algunos atribuyen su mala suerte en el amor a su mal genio. No hay que olvidar el asunto de su sordera, algo como para sumir en la ira, el desespero y la desdicha a cualquiera, especialmente a un músico. Cuando Beethoven pretende a Malfatti, él tenía unos 40 años (ella tenía la mitad) y ya los ruidos en sus oídos eran insoportables. Podía ser el músico más prestigioso y exitoso de la Viena de esos años pero con su reputación de tipo malgeniado no debía ser muy atractivo como marido para una jovencita de la alta sociedad como era Therese. En su opus 95, Beethoven es un hombre despechado y enojado.

El día en que iba a pedir la mano de Therese, Beethoven le llevaba como regalo una partitura que acababa de componer, una bagatella. Según la anécdota, que podría también ser apócrifa, ese día Beethoven había bebido bastante, así que al momento de escribir el título de la pieza le salió un garabato ininteligible. El título habría sido Für Therese pero las letras eran tan indescifrables que muchos años mas tarde, cuando descubrieron la partitura, el editor decidió publicarla como Für Elise. A Beethoven le habría hecho gracias la equivocación. FurElise-partitura

Beethoven tardaría 15 años en escribir su próximo cuarteto de cuerdas, el número 12 op. 127 que da inicio a la última serie de este género en su obra, la que se conoce como ‘cuartetos tardíos’. Los compuso en sus dos últimos años de vida y están considerados como obras adelantadas a su época. Música como esa se escribiría casi un siglo más tarde.

Todo esto es muy subjetivo, claro, pero yo no puedo evitar oír a veces el resentimiento, el enfado y la melancolía del compositor en sus cuartetos tardíos, sobre todo en el número 14 en C# op. 131. Esta obra se toca attacca, sin pausa entre cada una de las partes. ¿No es esto también una señal de cabreo, de la profunda furia que lo corroía?

BeethovenAdemás de los amores frustrados y de la sordera que lo llevó a aislarse en lo posible del mundo vienés, Beethoven estaba aquejado de grandes problemas de salud. Tenía edemas en los pies y el vientre se le había hinchado tanto que lo llevaba continuamente vendado. No obstante, también hay mucho de reconciliación y de consuelo en estas obras. Es la felicidad del artista ante su creación. En carta a un amigo, Beethoven diría alguna vez, si no hay felicidad en el mundo exterior tienes que crearla dentro de ti mismo. Y eso hizo.

Estuve buscando en youtube una versión de su opus 131 interpretada por el Cuarteto Hagen, cuatro excelentes músicos a quienes vi hace un par de años en el Festival de Salzburgo, pero no encontré una versión completa de ellos. Encontré en cambio esta otra versión igualmente magnífica que pego aquí por si acaso a alguien le entra la curiosidad por escuchar esta obra magna de Beethoven y decide que vale la pena dedicarle los casi 39 minutos que dura:

ALateQuartetAnoche mientras ponía el punto final a este blog se me ocurrió ver de nuevo A Late Quartet, una película encantadora, altamente recomendable, en la que el tema central es el Cuarteto 14, nada menos.

Mientras tanto pensaba que ojalá Youtube no vaya a eliminar de sus páginas la versión del viejo Quartetto Italiano que me ayuda a veces a soportar el mundo exterior metiéndome en el mundo interior de Beethoven.

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